En Oratoria Debemos Hacernos de Palabras

Publicado el 12 de diciembre de 2025, 19:31

DE LA BOCA A LA MENTE: LOS CUIDADOS MATERNOS QUE ESTRUCTURAN AL BEBÉ

Por Concepción Juárez

Hola Soy Cony Juárez, y hoy quiero compartir con ustedes mi entusiasmo por el conocimiento de dos áreas que, a mi parecer, son apasionantes y fundamentales en la vida de cualquier persona: la odontopediatría y el psicoanálisis. Aunque parecen disciplinas distintas, ambas se centran en el bebé durante su crecimiento y desarrollo.

En lo que respecta a la odontopediatría, cabe destacar que aborda el desarrollo de los gérmenes dentales y, en caso de descuido, las patologías asociadas. Asimismo, existe una subdivisión llamada ortopedia maxilar, la cual se encarga del estudio del crecimiento y desarrollo de las estructuras craneofaciales. En paralelo, el psicoanálisis estudia los procesos psíquicos inconscientes, los deseos reprimidos, los recuerdos y las fantasías, así como la estructuración psíquica de la mente a partir de los cuidados maternos. Freud descubrió la existencia de la sexualidad desde el nacimiento, organizada en etapas —oral, anal, fálica, de latencia y genital—, lo cual constituye la base del desarrollo psíquico.

De igual manera, identificó los mecanismos de defensa que se generan ante experiencias dolorosas y observó síntomas y manifestaciones de angustia, como fobias, obsesiones e inhibiciones, entendidas como formaciones del inconsciente derivadas de conflictos internos, así como la relevancia de las relaciones tempranas y su impacto en la vida adulta. El estudio de ambas áreas está involucrado desde la gestación y durante el crecimiento y desarrollo del infante. Aunado a ello, el papel de la madre es clave en ambos procesos.

Es de suma importancia tomar conciencia de que los cuidados maternos son esenciales para el crecimiento y desarrollo del bebé. Como evidencia de lo anterior, la madre atiende las necesidades físicas básicas de su hijo, como la alimentación y la higiene, por ejemplo, al limpiar su boquita aunque aún no tenga dientes, ya que la leche puede quedarse adherida a las encías y, al erupcionar los dientes, favorecer la formación de un biofilm compuesto por bacterias. Por consiguiente, la madre necesita crear el hábito de higiene bucal en su hijo. De igual manera, los cuidados corporales contribuyen a la estructuración psíquica del bebé, favoreciendo la formación del Yo y el desarrollo de una fortaleza interna orientada al autocuidado del individuo.

En suma, tanto la odontopediatría como el psicoanálisis se entrelazan como las ramas de un árbol y provienen de un mismo tronco: la persona humana, en la tarea de acompañar a los bebés en sus cuidados afectivos y físicos. Todo ello depende, en gran medida, de la función materna, que actúa como el motor que impulsa estos procesos.